10 tips para sobrevivir a las cenas de estas fiestas

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Diciembre es ese mes en el que no hay lugar para las excusas, el turrón vuelve a casa por navidad, nos planteamos los propósitos de año nuev
o (que ahora sí, estamos convencidos de ir a llevar a cabo, pero si esta vez no quieres fallar, no te pierdas el artículo de Ángel Rull al respecto) y abusamos de la comida. Pronto empezarás a ver luces por las calles, a escuchar villancicos en altavoces, y lo que es peor, tendrás la obligación de asistir a ese evento familiar que no te apetece en absoluto. Seguro que vas a encontrarte a esa persona con la que tienes ciertas tiranteces o que sencillamente no soportas. De no ser así quizá esa persona seas tú, y si ese es el caso, será mejor que trabajes la empatía.

En cualquier caso, si
guiendo estos consejos podrás salir indemne de cualquier celebración que incluya circunstancias de ese tipo, como la cena de Nochebuena, la comida de Navidad, la cena de Nochevieja, cenas o comidas de empresa o reuniones con grupos de amistades que hace tiempo no veías. Concretamente los tips se centran en las cenas, tan habituales durante “estas fechas tan señaladas”.

 

  1. No es lo mismo cenar con tu familia, con la familia de tu pareja o con tus amigos. Quizá tu camiseta de Batman favorita o tu minifalda más corta no sean lo ideal, dependiendo de la situación.
  2. Cuidado con la puntualidad, ya que todo el mundo va a ser puntual hasta que llega la hora a la que se ha quedado y te ves esperando en la calle a la espera de que se te formen carámbanos por el frío
  3. No bebas alcohol antes del evento, o al menos no demasiado. La mejor estrategia es no empezar bebiendo cerveza o vino, sino algo para hidratarte bien, ya que estas cenas se alargan y al final, el asunto se te puede ir de las manos.
  4. Si estáis en un restaurante, vale, pero sentarte a la mesa nada más llegar y ponerte a hablar de los pactos de gobierno o de la prima (aunque sea la de riesgo) puede que no sea lo adecuado. Si todo el mundo lo hace, al final no vais a cenar.
  5. Ten un detalle, no seas insípido/a, puedes llevar algo a la comida o cena, como una botella de vino, un postre o cualquier detalle que tenga que ver con la celebración.
  6. Prepárate psicológicamente para esas indirectas o directas como “Ya va siendo hora de que nos presentes a tu novio/a” o “¿pero cuándo vas a encontrar un trabajo de verdad?”
  7. El coche no es la opción de desplazamiento más adecuada, de verdad, déjalo descansar de una vez y ten claro que aunque no vayas a beber, entre el brindis de rigor, los bombones rellenos de licor y la sidra, vas a dar positivo; y eso significa que no estás capacitado para conducir.
  8. Si la cosa se anima y tu tía, tu madre e incluso tu abuela, van “piripis”, y no tienes ganas de aguantar más, aprovecha la ocasión para escaquearte; probablemente nadie advierta tu deserción.
  9. Recuerda que ser asertivo/a, decir “Aunque lo correcto sería que asistiera y que  probablemente disfrutaría de la velada, la verdad es que no me apetece porque… Por tanto no voy a ir” es una opción. Qué digo una opción, es un derecho asertivo básico. Una de las palabras más importantes de tu vida es “No”.
  10. Aun así, es importante que asumas las consecuencias de no asistir con responsabilidad, así que, en caso de que no estés dispuesto/a a eso, acude. Siempre puedes coger el móvil durante la celebración y evadirte pegándole un repaso a Cítrica Magazine.

 

J.Luis I.Puche

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