Ahora que todo el mundo es fotógrafo y modelo.

fotografoymodeloReconozco que yo también soy uno de ellos, una de esas personas que levanta el móvil en medio de un concierto para grabar o fotografiar algo con actitud de reportero experimentado. Vivimos en un mundo tan saturado de cámaras que cuantificar la cantidad de imágenes que se generan al día arrojaría un resultado casi aterrador. Aquellos que no disponen de una cámara en occidente son una minoría, “lo normal” es tener un móvil –o una buena cámara– con varias aplicaciones que te permiten editar y publicar fotografías y vídeos para mostrárselos al mundo. No hace falta tener conocimientos de fotografía, cualquier cámara –por no hablar de los móviles– funciona perfectamente en modo automático, únicamente necesitas apuntar y pulsar.
Habrá quien defienda esta nueva forma de ver el mundo, lo que aporta al desarrollo del individuo y a su autorrealización, y otros, se posicionarán en una postura totalmente contraria. No es en ese debate en el que pretendo adentrarme, pero teniendo este tipo de cosas en cuenta, podemos ver con mayor perspectiva qué entendemos hoy por fotografía y qué se entendía antes, hace no tanto tiempo. Hasta el día 7 de noviembre, en la cuarta planta del edificio Sabatini del Museo Reina Sofía (salas 413 y 415) se exponen más de 70 fotografías y numeroso material documental bajo el título “Humanismo y subjetividad en la fotografía española de los años 50 y 60”. Esta exposición se organizó en el marco PhotoEspaña 2016 y pone “el objetivo” sobre AFAL, un colectivo de fotógrafos españoles que, a mitad del siglo XX encendieron la mecha de la renovación fotográfica tras la posguerra. La tendencia era el documental neorrealista y el reportaje humanista que se desarrollaban fuera del país.
El grupo AFAL (Agrupación Fotográfica Almeriense) giró en torno a una revista con el mismo nombre que se publicó entre 1956 y 1963. Esta revista surgió como boletín social y así se publicaron sus primeros tres números, pero para el cuarto hubo un salto cualitativo hacia la fotografía documental y humanista con “una preocupación por la imagen como instrumento de cultura y comunicación”. La revista servía de medio para que muchos fotógrafos difundiesen sus fotografías, para darlas a conocer entre aficionados a ese campo. El material que figura en esta exposición está compuesto por trabajos de Leonardo Cantero, Joan Colom, José María Artero, Francisco Gómez, Gabriel Cualladó y Alberto Schommer, entre otros.
Y ahora, pensemos por ejemplo en Instagram. Esta sencilla red social, en la que se pueden subir vídeos y fotos (además de poder añadir un texto a cada publicación con sus correspondientes hashtags) anunciaba en junio que cuenta con más de 500 millones de usuarios, de entre los cuales, 300 millones se conectan a diario. Cada día se suben a Instagram 95 millones de fotos y vídeos. Las cifras también impresionan si atendemos a los usuarios más conocidos. La famosa cantante estadounidense Selena Gómez superó recientemente los cien millones de seguidores. Por si acaso te cuesta hacerte una idea, estamos hablando de más del doble de la población española. ¿Será que los famosos como esta chica tienen un talento especial para las fotos o que la fotografía se ha tornado en algo que ni la mismísima Dorothea Lange sería capaz de entender?

J.Luis I.Puche

Sobre nosotros Clef deRouge

Directora de Arte de Cítrica Magazine. Diseño gráfico y Gestión de proyectos. Marketing Digital y Formación para la Creatividad en OC&CMarketing. Formo parte del equipo de GeneraDigital.com, agencia de comunicación, también realizo proyectos como freelance y colaboro en diversas empresas para sus propios proyectos. Especializada en branding, estrategias de comunicación y , ilustración, packaging y fotografía. Diseño cualquier cosa que se te pueda ocurrir... Contacto con los artistas y colaboradores de la revista, desde el apartado publica tu obra, si tienes cualquier duda, escríbeme clef@citricamagazine.com “El arte de la vida consiste en hacer de la vida un arte” -Lord Byron-

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