Año Nuevo, vida nueva

Parece pronto para marcarse ya los propósitos de Año Nuevo, ¿no? Claro, al final los dejamos para el día 31 de diciembre, pensados de prisa, y a mediados de enero ya los hemos abandonado.

confetti-1155442_1920Cuando decidimos marcarnos una meta, lo normal es que conseguirla suponga un cambio más o menos drástico en nuestra vida. Perder peso, saber inglés o dejar de fumar no es algo que vaya a dejar nuestra vida tal y como estaba una vez conseguido, todo lo contrario, nos abre un nuevo abanico de posibilidades. Por eso, una meta tan importante, no debe fijarse de forma apresurada. Tenemos un mes, sí, un mes para pensar en cómo está nuestra vida a día de hoy, cómo ha sido el año en los diferentes aspectos que nos conforman, y decidir cómo queremos que sea a partir de ahora. Por lo tanto, premisa número uno, pensar las metas detenidamente.

La premisa número dos es nuestro plan de acción. Sí, debemos tener una meta bien construida y bien formada, a ser posible cuantificable y medible –así podemos evaluar el cambio– pero más importante aún es el recorrido, los pasos intermedios necesarios para llegar a esa meta. Por eso, imagina una escalera, coloca en lo más alto el propósito y ve añadiendo pasos que te lleven a ese objetivo. Si queremos saber inglés, antes debemos cuantificar esa meta, es decir, darle un valor objetivo, porque, ¿qué es saber inglés? Un C1, por ejemplo. Tener ese título es lo que colocamos en lo más alto; y ahora, ¿qué pasos nos hacen falta para alcanzarlo? Pues esto mismo nos sirve para cualquier propósito.

Y una tercera premisa: seamos realistas, pero también ambiciosos. Por seguir con el ejemplo del inglés, no podemos partir de no sabernos los colores a querer en menos de un año tener un idioma casi nativo de Kentucky. Pero sí puede ser una meta a largo plazo, para dentro de dos años, por ejemplo. Por lo tanto, adecúa la meta a la realidad, a lo que de verdad se puede conseguir, pero siempre desde el inconformismo. Y tampoco dedicar 20 horas a ese propósito cada día porque sino, no lo alcanzamos. Si la meta parece complicada, pongamos una fecha de caducidad más lejana, simplemente.

Es el momento de decidir hacia dónde queremos que vaya nuestra vida. Nosotros y sólo nosotros, por muy adversas que sean las circunstancias, tenemos el poder de conseguirlo. A veces, el problema no es una falta de voluntad o que seamos más o menos débiles, simplemente no hemos hecho las cosas de forma correcta. Es hora de marcar la diferencia. Empieza ahora.

Ángel Rull.

Sobre nosotros Ángel Rull

Psicólogo clínico experto en Psicología positiva y Coach nutricional. Imparto cursos en Piérate de psicología positiva orientada a la autoestima y coaching nutricional para ayudar a perder peso, crear nuevos hábitos y fortalecer la mente con herramientas. Toda la información en la web www.angelrull.com. Director creativo y redactor en Cítrica Magazine (www.citricamagazine.com). Psicólogo en la Unidad de Obesidad López-Nava (www.obesidadlopeznava.com)

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