Arquitectura Desaparecida

De nuevo quisiera dar a conocer una pequeña porción de la historia de la arquitectura pero que creo que es necesaria para poder entender las construcciones que nos rodean y saber cuáles han sido eliminadas.

En este artículo me gustaría hablar sobre algunas de las obras más importantes del siglo XX español, y que por diversas circunstancias han desaparecido perdiéndose con ellas una curiosísima parte de nuestra historia arquitectónica reciente.

Comenzaré por una obra internacional de dos arquitectos españoles: Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún. Se trata del pabellón para la “Exposición General de primera categoría de Bruselas” de 1958. El encargo no era demasiado atractivo, ya que tenía como condicionantes que el pabellón tenía que ser desmontable para poder instalarlo de nuevo en España tras la exposición, el solar era residual, de una forma quebrada, en una colina con 7 metros de desnivel y con árboles que se debían conservar. Con estos condicionantes, lograron hacer un proyecto innovador, funcional y muy interesante a nivel arquitectónico. La solución fue concebida con paneles prefabricados y modulados de vidrio que iban quebrándose con diferente opacidad girando la forma del pabellón para adaptarse al terreno. Esos paneles, además, iban subiendo con la inclinación del terreno. La estructura interior, quizá lo más interesante del proyecto, fue resuelta mediante unos “paraguas” hexagonales que dejaban entrar la luz y servían como conducto para eliminar el agua de lluvia de las cubiertas.

SandraNav

Planta de la Propuesta. Foto: SandraNav

Tras la exposición, el pabellón se trasladó a la Casa de Campo de Madrid, para ser sede del nuevo pabellón del ministerio de  agricultura. Años después, el edificio cayó en un olvido general y en un abandono que lo llevó a la ruina. El propio Corrales declaraba hace años que el pabellón ya no se podía rehabilitar porque era ya una ruina. Es realmente indignante que hayamos visto como un edifico tan interesante se iba deteriorando y solo nos hemos fijado en él cuando ya no se podía hacer nada por recuperarlo.

Pabellón_España_Interior

Interior del Pabellón, Foto: SandraNav.

El segundo edifico que quiero volver a sacar a la luz es uno de los más innovadores de su tiempo nacional e internacionalmente. Estoy hablando del Frontón de Recoletos del ingeniero Eduardo Torroja. Tal vez sea más conocido si digo que es el abuelo de la cantante Ana Torroja, aunque creo que la cantante debería conocerse por el abuelo, y no al contrario.

El frontón  se construyó en el año 1935. El proyecto puede parecer simple, ya que en realidad se trata de una gran pared donde jugar, otra perpendicular para los rebotes y un graderío para poder observar la competición. Cuando hablamos de las dimensiones es cuando el proyecto nos deja con la boca abierta. No es para menos, ya que las luces que cubre son de 55 por 35 metros sin ningún apoyo intermedio. En ese  momento no existía nada parecido en cuanto a dimensiones y ligereza, ya que la cubierta está formada por la intersección de dos cilindros en los que se abrían enormes lucernarios. Además, estaba construido con una estructura laminar de hormigón armado, lo que hace que los espesores de ese hormigón sean realmente finos teniendo en cuenta las distancias que se tienen que salvar.

Fronton_Recoletos

Croquis del Edificio.

Las razones de desaparición total de esta joya de la arquitectura y la ingeniería son obvias si nos fijamos en la fecha. En el año 1936 estalla la guerra civil, y con ella vinieron los bombardeos, que dañaron gravemente la estructura. Años después intentó rehabilitarse pero sin ninguna solución.

Por último quisiera hablar sobre un edificio realmente peculiar y aparentemente complicado. Estoy hablando de la torre JORBA, o más conocida como edificio Pagoda del arquitecto Miguel Fisac.

El edificio se construyó en al año 1965, comenzando por un edificio con una cubierta de “huesos” de hormigón con armadura tensada, una de las cosa por las que se conoce a Fisac, pero no es ese el edificio que nos ocupa, sino el de la torre de siete plantas de oficinas que se construyó a su lado. Un proyecto de una pequeña torre podía pasar desapercibido si no fuera porque las planta del edificio iban girando 45º con respecto a la inferior. Con esta solución se creaban unos espacios en pico que logró integrar gracias a paraboloides hiperbólicos que hacían de transición entre las plantas. Esa superficie de nombre tan extraño es realmente sencilla, ya que se forma a partir de dos rectas con diferente sentido pero paralelas entre sí y con otra que las recorre a ambas. Aunque es una superficie muy poco usada hasta la fecha, sí que hay que reconocer que Antoni Gaudí fue el primer arquitecto en experimentar y construir con esa superficie reglada con una astucia impresionante. A pesar de no ser el primero en usar el paraboloide, su uso hizo que un edificio que podía no tener interés se convirtiera en una torre símbolo de Madrid durante 25 años. Sí, solo durante 25 años, ya que en el año 1999 por falta de interés de la administración pública o por intrigas del Opus Dei (según palabras del propio fisac) fue derrumbado hasta los cimientos, borrando un edificio clave de la historia de Madrid.

IMG_20170319_163318167

Edificio Principal de los Laboratorios Jorba. Foto: Documentos de Arquitectura Nº10, ed. Colegio Oficial de Arquitectos de Almería.

En fin, lo que quiero lograr con este artículo es que nos demos cuenta de los edificios que nos rodean y tienen un gran interés y de aquellos que creemos los más actuales y tecnológicos  pero que ciertamente no son demasiado innovadores ni funcionales.

Jorge Ibáñez.

¿Nos cuentas tu opinión?