Santa Clarita Diet: Drew Barrymore es una mamá zombi para Netflix

A mí me gusta. Punto.

Sheila (nuestra Barrymore), una madre de familia que trabaja como agente immobiliario, de la noche a la mañana, sin explicación ninguna, se convierte en zombi. A partir de este momento la vida de la familia se centra en conseguir alimento para ella, humanos vivos a los que devorar.

Una ambientación típica de barrio residencial estadounidense, un entorno de familias acomodadas -cierta similitud a Mujeres Desesperadas en este aspecto-, una estética impoluta y mucha, muchísima sangre.

Capítulos cortos que van viendo casi sin darte cuenta. Una serie a primera vista rara pero que te acaba pareciendo rarísima. Sólo 10 capítulos que te dejarán con ganas de más.

Además de los principales, también puedes deleitarte con apariciones de actores invitados como Nathan Fillion -nuestro querido Richard Castle- o Portia de Rossi.

Tampoco se puede decir que sea la típica comería que gusta a todo el mundo, ni se puede encajar en el género zombi, pero lo que es indudable es que raya lo descabellado y chocante con elementos que no suelen confluir en el mismo lugar. Tampoco está en la cima de la genialidad. Pero su fuerte es sin duda su ligereza, su afán de entretener y divertir con diálogos inteligentes y un puntito de melodrama.

Es cortita. Dale una oportunidad y te darás cuenta rápidamente si Santa Clarita Diet es para ti.

Ángel Rull.

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Sobre nosotros Ángel Rull

Licenciado en Psicología, Experto en Psicología Positiva y en Psicología Nutricional. Psicólogo Online. Redactor en El Periódico.

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