Cómo volé sobre el nido del cuco: la luz en psiquiatría

Tras el seudónimo de Sydney Bristow se esconde Ana, una abogada de 32 años que tras muchos problemas y muy pocas salidas decide suicidarse. Pero sobrevive y es internada en el área de psiquiatría donde convive durante 37 días con varias personas con la salud mental en la cuerda floja.

Durante todo el libro, Bristow te cuenta todo lo que fue viendo, escuchando y haciendo desde la pasividad de apenas poderse mover debido a las lesiones que tenía. Divide el libro en los días que estuvo, dato importante, porque así tienes la idea del día exacto donde empieza a humanizarse. Y es que llega a psiquiatría como un elefante en una cacharrería, desubicada, haciendo ruido y quejándose por todo.

Mi opinión

El libro tiene una lectura rápida, si no fuera por la subjetividad en la que es contada la historia. Un lenguaje inteligente, irónico, divertido y muy millennial. Pero su personaje central no te lo pone fácil. Aparece con un comportamiento infantil y con una actitud totalmente cerrada al cambio o a las circunstancias en las que se encuentra.

Desde el punto de vista del personaje, es fácil entender que la situación por la que pasa es muy complicada. Llega a acercarte a la empatía en determinados momentos, pero no tanto en otros, en los que te recuerda a una niña pequeña con una rabieta en el supermercado.

Sin embargo, todos los personajes secundarios dan fuerza y empuje a la historia, y te anima a seguir leyendo y querer profundizar aún más en su historia.

Un libro con un argumento correcto, un lenguaje divertido y un personaje que, como principal, se queda flojo.

Sobre nosotros Ángel Rull

Licenciado en Psicología, Experto en Psicología Positiva y en Psicología Nutricional. Psicólogo Online. Redactor en El Periódico.

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